Se empieza por un aparcamiento y se acaba... en la carcel.

El otro día casualmente pasaba por la acera de la policía local de Arrecife y vi a un concejal subirse a su coche que tenía allí reservado, guardado y vigilado.

Al día siguiente volví a pasar por allí y le vi llegar y dejar el coche en su sitio vip.

Creo que es uno de esos pequeños "favores" cotidianos que les dan a los políticos y que después se hacen más grandes y se convierten en "maletines". Al principio ven el "favor" estupendo; después como una cosa normal y terminas exigiendo a la policía tu trato de favor incluso con bula antimultas.

Empiezas aceptando pequeños "maletines", después lo ves como una cosa normal y terminas exigiéndolos.

Yo les doy una regla fácil de seguir si no quieren verse delante del juez: sigan siendo personas normales. Y si en algún momento tienen alguna duda de si lo que hacen o les hacen es normal o no, párense un segundo y pregúntense si eso lo hace esa persona que está pasando por la calle delante tuyo.